Política

Erdogan acepta control del dictador Al Asad sobre el noreste de Siria

El vicepresidente estadounidense Mike Pence (sin foto) se reúne con el presidente turco, Tayyip Erdogan, en el Palacio Presidencial de Ankara, Turquía, el 17 de octubre de 2019. REUTERS / Huseyin Aldemir  

 

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, señaló este viernes que acepta que tropas del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, retomen el control del noreste de Siria, donde tiene lugar una ofensiva turca, siempre que garanticen que no queden milicias kurdas en la zona.

Erdogan explicó, en un encuentro con la prensa en Estambul televisado en directo por la cadena NTV, que tras pactar el jueves con Estados Unidos una tregua en ese territorio, negociará el próximo martes con su homólogo ruso, Vladímir Putin, el futuro de la operación turca en el noreste de Siria, lanzada el 9 de octubre.

Ankara suspendió la operación anoche tras llegar a un acuerdo con Washington que prevé la retirada completa de las milicias kurdosirias Unidades de Protección Popular (YPG) de una franja de 32 kilómetros de anchura a lo largo de la frontera turca.

“Queremos llegar a un arreglo razonable con Rusia. Tenemos una sola condición: que las zonas con presencia de tropas del régimen se limpien totalmente de las YPG, dijo hoy Erdogan.

“Una vez que la zona se haya limpiado completamente de las YPG, no nos supone ningún problema que quede bajo control del régimen. No tenemos intención de quedarnos allí”, insistió el mandatario.

Por otra parte, el presidente turco subrayó que las tropas turcas no se retirarán de las zonas que han tomado en el noreste de Siria desde que empezó la operación denominada “Fuente de paz” hasta que no se compruebe la retirada completa de las milicias kurdas y la destrucción de sus posiciones y arsenales.

“Una vez que se ceda el control a las Fuerzas Armadas turcas, la operación ‘Fuente de paz’ habrá terminado”, subrayó.

El texto difundido anoche por el Gobierno turco y negociado con una delegación estadounidense encabezada por el vicepresidente, Mike Pence, prevé efectivamente que el “control principal” de la franja en el noreste de Siria corresponda al Ejército turco.

Pero el acuerdo de las milicias YPG con el régimen de Damasco, en virtud del cual están llegando tropas leales a Asad a la región, parece el factor determinante que empuja a Erdogan a negociar con Putin en una reunión prevista para el 22 de octubre en la ciudad rusa de Sochi.

“Si los terroristas se retiran de Manbech o Kobani, para nosotros no hay más asunto. Nos basta que no estén los terroristas”, reiteró Erdogan en referencia a las YPG, que Ankara considera terroristas por sus vínculos con el proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda activa en Turquía.

Por otra parte, Erdogan volvió a referirse a la carta de advertencia que le envió este mes su homólogo estadounidense, Donald Trump, y que ayer afirmó haber “tirado a la basura”.

“En los medios ha salido una carta del presidente Trump que no es nada acorde a la cortesía política. Eso no lo hemos olvidado, no puede olvidarse. Nuestro amor y respeto mutuos impiden que la tengamos continuamente en la agenda, pero se hará lo necesario cuando llegue el momento”, dijo el jefe del Estado.

En la misiva, Trump exhortó a su homólogo turco a “no hacerse el duro” ni ser “tonto” y desistir de su operación en Siria, si bien el acuerdo negociado ayer parece un espaldarazo rotundo de Washington a esa misma operación.

EFE