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Sin ánimos de juzgar la conducta de nuestros guías…

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Ni estamos preparados ni somos gamelotes

AUTORA: (*) Esmeralda García Ramírez                                                      

Sin ánimos de juzgar la conducta de nuestros guías, debido a que la  Primera Ley de la Espiritualidad  de la India dice que ” la persona que llega a tu vida es la persona correcta “, es un maestro, trato de buscar una respuesta a las cosas que ocurren a nuestro alrededor. La  Segunda Ley  dice que ” lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido “, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y sigamos adelante. Lo hecho, hecho está, así de sencillo. Mientras que la  Tercera Ley  nos enseña que ” en cualquier momento que empiece es el momento correcto “; todo ocurre en el momento indicado, ni antes, ni después, sino cuando estemos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es ahí cuando empezará todo. Chávez fue en principio nuestro guía, lo apoyaron la mayoría de los venezolanos con distintas tendencias políticas: adecos, copeyanos, masistas, pcvistas, mepistas e independientes, entre otras organizaciones, y fundaron el PSUV. Una crítica que siempre hizo la derecha venezolana, que el PSUV estaba integrado por adecos y copeyanos, pero el comandante Chávez (como buen estratega) nunca los discriminó. Otros partidos minoritarios prefirieron mantener su partido, como el PCV, pero nunca dejaron de apoyar el proceso liderado por Chávez, conducta ésta que él siempre respetó. Con el transcurrir del tiempo, por algunas diferencias con los militantes del PSUV surgieron otras organizaciones, sin dejar a un lado su tendencia progresista, lo cual tampoco fue un obstáculo para Chávez. El escenario ahora cambió: no está Chávez, surgieron nuevos partidos de izquierda; el PSUV se niega a abrir paso a la pluralidad, a la crítica, por el contrario censuran, aplican sanciones a las denuncias, su silencio y omisión ante los hechos que ocurren en el país afectan más a la revolución. El presidente Maduro, como guía, indultó a más de cien políticos presos como una estrategia para que éstos se sumen al evento electoral; pero bajo la intolerancia de no aceptar las críticas hacia los candidatos del PSUV, pues lo considera como un acto de traición y califica a quienes no se subordinen como gamelotes, o de poco valor.

Nosotros somos la antena que recogemos esa información de nuestros guías. Si seguimos poniendo la mejilla a quienes nos oprimen; si seguimos perdonando cada acto de traición; si seguimos indultando a quienes han colocado a nuestro país bajo el más terrible acto de sumisión para que nos esclavicen; si seguimos distinguiéndonos por la clemencia ante los hechos homicidas y acciones antipatriotas cometidas por la derecha para que se convierta otra y otra vez en una clemencia criminal, entonces es porque no estamos preparados, y lamentablemente tuvo que ser así hasta que aprendamos nuevamente la lección; aunque nuestra mente, nuestro ego, se resistan y no quieran aceptarlo. Solo cuando estemos preparados para que empiece, allí comenzará, pues aún no lo estamos. La Revolución Bolivariana aún no se fecundará porque no estamos preparados. Hace años (como dice Alí Primera), que nuestra patria está preñada, ¿quién la ayudará a parir para levantarnos unidos en una sola lucha, la clase proletaria y campesina, para transformar esta sociedad en todos los sentidos? Ni estamos preparados, ni somos gamelotes, ni seres insignificantes, ni mucho menos traidores, cuando nos oponemos a seguir apoyando a candidatos que continúan con los esquemas cuartorepublicanos después de más de veinte años desde el inicio del proceso, lo cual es totalmente contradictorio ya que va en contra de nuestros principios, del Plan de la Patria y de nuestra Carta Magna. Ni estamos preparados ni somos gamelotes cuando decimos que en el estado Mérida, en las penúltimas elecciones de alcaldes se perdieron dos alcaldías (Alberto Adriani y Pueblo Llano, esta última por una diferencia de seis votos), por la imposición del entonces gobernador, avalado desde Caracas; luego se perdió la gobernación, a pesar del esfuerzo de la maquinaria del PSUV; lo más grave es que nunca se discutió o analizó ¿por qué perdimos y por qué ganó la oposición? ¿Qué candidatos nos impusieron para que perdiéramos esas elecciones? Seguimos cometiendo los mismos errores ¿qué lección tenemos que aprender que no hemos aprendido?

El pueblo cada vez vota menos por los candidatos de la revolución a causa de todo esto y este fenómeno viene ocurriendo desde la última contienda electoral del comandante Chávez. Con el presidente Maduro estuvimos a punto de perder la revolución, pero el partido de gobierno no estudió las causas de la misma parroquia por parroquia, solo nos conformamos con ganar. No hay espacios para el debate, para la crítica y la autocrítica; si lo haces eres un traidor, para el presidente un gamelote. No estamos preparados si seguimos desarticulados con las misiones, los consejos comunales, para presentar proyectos en pro de las comunidades, para hacer contraloría social, para crear espacios informativos culturales y educativos, de formación con consciencia social, para la defensa de la patria, contra los enemigos de la patria. No estamos preparados cuando hemos sido permisivos de dejarle responsabilidades a la FANB, cuando existe un principio de corresponsabilidad enmarcado en la constitución, entre el pueblo y el gobierno, en el ámbito de la defensa integral de la nación. No estamos preparados si sigue existiendo quinta columna enemiga dentro de la revolución y que se actúe de manera complementaria con la derecha de manera descarada; si los cargos de dirección y de responsabilidad son asignados a sectores de la ultraderecha; si se otorgan cargos a ministros que han firmado contra Chávez; si se cierran programas de televisión por denunciar actos de corrupción. No estamos preparados cuando intervienen los partidos minoritarios en nombre de la unidad y desacreditar a otros. No estamos preparados si seguimos defendiendo candidatos, gobernadores, protectores, diputados corruptos, constituyentistas, por un bozal de arepa, por temor. No estamos preparados cuando en medio de este cuadro pandémico se siga defendiendo al sector empresarial que especula, dolariza, mientras tenemos un salario cada vez más deprimido y no hay quien proteja al pueblo. No estamos preparados si insistimos en apoyar a la clase burguesa empresarial, pretendiendo humanizar al capital y construir una burguesía revolucionaria, cuando debemos levantarnos unidos en una sola lucha para transformar todo lo que deba ser transformado, para establecer una sociedad más humanista. No estamos preparados si seguimos improvisando, cometiendo errores, rindiendo culto a líderes intocables, si la pequeña burguesía chavista que se hizo y fortaleció sigue haciendo acuerdos en nombre de los descamisados. No estamos preparados si seguimos pactando con la derecha, si seguimos haciendo acuerdos con los empresarios, si continuamos dolarizando la economía. No estamos preparados si no tenemos claro que la religión es un poder dentro del dominio capitalista y que nos utiliza para controlarnos. Por respeto a su condición humana, ni siquiera califico de gamelotes a esos candidatos y a quienes les apoyan, porque cada ser humano tiene un valor intrínseco que debemos descubrir. Respetemos la postura de todos los camaradas, aunque no estemos de acuerdo. Hoy más que nunca somos socialistas, chavistas y profundamente bolivarianos, enlazados por un mismo sentimiento que es la defensa y el amor por nuestra Patria.

Cito a un guerrero que logró transformar una sociedad, Mao Tsé Tung: ” es preferible que haya varios partidos y que nos hagan críticas de buena fe… debemos permitir que nos ataquen, rebatiremos lo que sea infundado… ellos son oposición y a la vez no lo son. Desechos y alimañas son los contrarrevolucionarios,… no basta con observar hay que corregir, todos necesitamos ayuda, los que han cometido errores y los que no… ” Estamos en peligro de perder la revolución y sería muy lamentable. El presidente como guía tiene en sus manos reimpulsar los cambios para una nueva sociedad. No obstante, según la  Cuarta Ley  ” cuando algo termina, termina “, si esto es necesario que termine para embarcar a la nueva Arca Socialista, para nuestra evolución, será lo mejor para avanzar y hacerlo desde el amor como un pensamiento único, como acción y como entendimiento para la Paz.

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