Internacionales

Samaritano otra vez: no asisten a recién nacida y la intuban para que no muera

Operation Underground Railroad Movie
Rogelio Funes Mori más cerca de la Selección Mexicana

Cuenta que la anestesiaron dos veces porque a la primera epidural, el fármaco no hizo efecto. A la segunda ya fue posible pero al parecer tampoco se le administró en dosis requeridas

Según comentó Jessica Báez a Diario HOY, el lunes ingresó al Samaritano para dar a luz a su nena, pero ya desde la internación se dieron negligencias.

Cuenta que la anestesiaron dos veces porque a la primera epidural, el fármaco no hizo efecto. A la segunda ya fue posible pero al parecer tampoco se le administró en dosis requeridas.

El parto tuvo una extensión más de lo debido y la nena nació con tonalidad azul, por el esfuerzo al que sometieron a la parturienta y la bebé.

Al momento de que los médicos procedieron a coser la herida, Jessica comentó que sintió en carne viva el dolor porque no hubo efecto anestésico.

El parto, que estuvo a cargo de Julio Villalba, jefe de cirugía se dio a las 17:30 horas. Desde ese momento y hasta las 22:00 dejaron sin asistencia a la pequeña, quien ya para esa hora empezó a tener serias complicaciones pulmonares y cardíacos.

Como el Samaritano no disponía en ese momento de herramientas para asistirla la trasladaron al Materno de Fernando de la Mora, pero previo pago de 600.000 para el uso de la ambulancia.

De ahí, a las 02:00 de la mañana fue ingresada a UTI neonatal del Hospital Militar, donde continúa internada e intubada, peleando por su vida.

La denunciante refiere asimismo que hizo todo el proceso con la doctora María Alonso, pero que horas antes del parto, el hospital le informó que no tendría con ella el alumbramiento, tal como se estableció a inicios del tratamiento.

Jessica y su pareja Ramón Velázquez siguieron el tratamiento con el Plan Familiar. Ambos son asegurados del Samaritano, al que abonan 450.000 mensuales, pero refiere que el seguro y el plan, que en principio incluye todo no cubre gastos de ecografía y otros estudios necesarios.

En estudios y medicamentos invirtieron más de ocho millones de guaraníes, además del plus para el traslado de la nena en ambulancia.

Cabe destacar que el Samaritano es objeto de una auditoría por parte de la Superintendencia de Salud, debido a múltiples denuncias por sobrecostos y negligencias médicas.

El más reciente y sonado caso tuvo que ver con una paciente que no pudo retirar el cuerpo de su padre fallecido, porque le exigían el abono de 70 millones de guaraníes al contado riguroso.